
“Estoy aquí para vivir esta semana con ilusión y después veremos lo que pasa”. Son las primeras palabras que Rafael Nadal ha pronunciado en Málaga, antes de despedirse del tenis en su último torneo profesional en este mes de noviembre.
No es una semana cualquiera, ni una edición más de las Davis Cup Finals. Basta con acercarse al Pabellón Martín Carpena para palpar en el ambiente la fusión de una gran cuota de entusiasmo con otra más sentimental y nostálgica. Son las secuelas de sentir tan cerca el adiós de uno de los grandes iconos del deporte.
Un enorme cartel de 2.600 metros cuadrados da la bienvenida a la leyenda española. Sobre fondo azul, dos palabras condensan el sentir de todos los aficionados: ‘Gracias, Rafa’, a pocos días de que España se estrene en cuartos de final frente a Países Bajos el próximo martes 19.
“Más o menos he podido hacer una buena preparación por eso estoy aquí, hay que ver el día a día”, confesó el mallorquín en declaraciones a la Real Federación Española de Tenis (RFET). “Llevo tiempo sin competir y la realidad es que me apetece vivir esta semana sea de la manera que sea”.
Las primeras palabras de la última #DavisCup de Rafa 🎙️📹🇪🇸
— Tenis España (@RFETenis) November 15, 2024
Preparado, motivado y con ganas de soñar 💫🏆#CopaDavis #MAPFREtenis pic.twitter.com/00OtuohYb3
“En ese sentido, [estoy] con la ilusión de cerrar una etapa muy bonita y larga de mi vida, viviendo estos últimos momentos con ilusión, con normalidad también, desde la aceptación que todo tiene un principio y un final”, declaró sobre unos días de alta carga emocional para él.
Sin embargo, Nadal se apresura a recordar que no quiere que su condición personal interfiera en los planes de su capitán David Ferrer: “Primero, hay que ver cómo me voy sintiendo estos días en el entrenamiento y, si realmente no me veo listo para tener opciones de ganar el individual, soy el primero que no voy a querer jugar”.
“Si yo no me veo listo, soy el primero que voy a hablar con el capitán”, insistió sobre su planteamiento. “Ya se lo he dicho en ocasiones, que no tomen ninguna decisión en base a lo que es mi última semana como tenista profesional”.
Nadal sigue pronunciando una palabra que ha sido el hilo conductor de su carrera: la ilusión, a pesar de cargar sobre sus piernas con 326 torneos disputados durante más de 20 años de carrera en el circuito.
Desde que ganó su primer partido ATP Tour —hace 22 temporadas— en Mallorca 2002 (v. a Ramón Delgado) cuando apenas tenía 15 años, ha sumado un total de 1.080. Esta cantidad de partidos ganados le ha permitido levantar 92 títulos ATP Tour, 22 de ellos de categoría Grand Slam y 36 ATP Masters 1000.
“No puedo pedir nada más, estoy más que agradecido y satisfecho con todo lo que me ha pasado durante todos estos años”, aseguró sobre su legado.
Ahora, tiene un último deseo antes de despedirse de su mejor aliada hasta hoy: “Lo que me gustaría es evidentemente que el equipo funcione bien y tener opciones de ganar una Copa Davis más, ya sea jugando o animando desde la grada, sinceramente”.